domingo, 28 de julio de 2019

11 años... y el tiempo sigue pasando


Hoy hace 11 años que supuestamente alguien estampó la fecha en el expediente de adopción que algún día nos llevaría a China a recogerte. 11 años después seguimos sin noticias y sí, confieso, también hemos dejado de esperar. Nos hacemos mayores, la vida cambia y la incertidumbre de qué ocurrirá con el expediente para ese bebé de 0 a 3 años que tendría que ser reconvertido a unos cuantos años más si algún día el hilo se desenreda.

Han pasado muchas cosas este año;

La floristeria El Lenguaje de las Flores ha cumplido dos años. Muuuuuucho trabajo, muchos días sin descanso y muchos momentos de alegría.

M se vino a vivir con nosotros el pasado septiembre. Ha cursado el primer año de universidad. Ha sido un año intenso para todos y algo duro para ella ya que el cambio ha sido muy considerable pero con un gran resultado final. 

Yo sigo trabajando muchas horas y viajando todos los meses. Cubrir los horarios de India a Estados Unidos es lo que tiene. Siguen pasando muchas aventuras viajeras. 

Hace apenas unos meses nos ofrecieron un bebé de necesidades especiales para el que no encontraban familia de adopción nacional. Nosotros tenemos un expediente abierto de bebé sano pero pensaron que podríamos aceptar el caso.  Tras varias semanas de intensa valoración  decidimos no aceptarlo. Hace unos días hemos sabido que una familia de necesidades especiales lo ha aceptado. 

Y aquí seguimos... pasando los días y sin pensar. ¿Hemos dejado de esperar? ¿Tenemos claro que esto no llegará a un ningún sitio? 

Y los días pasan... y nosotros cada vez nos hacemos más mayores. 11 años ya. 11 años menos. ¡Que levante la mano quien haya esperado más!



martes, 19 de febrero de 2019

Certificado de idoneidad - adopción nacional

Por algún motivo que desconozco mis sueños relacionados con la adopción siempre me presagian algo. El pasado domingo por la noche soñé que nos asignaban dos hermanos. Él tenía 6 años y ella 1 año y medio. Me presentaba el mismo día que los recogíamos en asuntos sociales porque la madre de los menores era una persona conocida por la familia y había montado en cólera al saber que teníamos a sus hijos viviendo con nosotros. Los servicios sociales nos pedían que los tuviéramos tres días mientras recolocaban nuestra solicitud. Al llegar a los servicios sociales había un bebé durmiendo en los brazos de la administrativa. El bebé no dejaba de llorar. No sé exactamente qué edad tendría pero alrededor de 9 meses. La chica me decía que sujetara al bebé porque no dejaba de llorar y yo me lo acurruqué y se quedó dormido. Ahí justo me desperté. Unas horas más tarde tocaba el cartero para entregarnos el certificado de idoneidad. 

Hicimos los cursos en febrero de 2018, las valoraciones en mayo y se pospusieron hasta agosto y finalmente la idoneidad llega un año después, el 18 de febrero de 2019. Un año menos en las listas. 

Han ocurrido muchas cosas en este trámite: 
- Tuve que actualizar el expediente que solicité como soltera en 2010 y adaptarlo a casada. 
- Tuvieron que valorar a las hijas de mi marido a pesar de no vivir con nosotros. Algo que sigo sin entender todavía. Las menores acudieron y dicen que ha sido la entrevista más falsa y absurda que han realizado en su vida. Les preguntaron si les parecía bien que su padre tuviera más hijos, que si no les parecía demasiado mayor para ser padre... etc. No sabía que los hijos tenían voz y voto en la decisión de los adultos a ser padres o no serlo. 
- Tuvimos muchas dudas en el rango de edad del del menor y nos dejamos asesorar. Nos indicaron que lo más conveniente era entrar en la bolsa de bebés ya que mi solicitud es de hace 9 años y yo tenía 40. Como la bolsa de bebés es hasta los 42, no había problema. Nos recomendaron indicar un rango de 0 a 3 años. 
- En noviembre, dos meses después de terminar con las valoraciones, me llamó la trabajadora social un tanto compungida. Me pedía disculpas  porque les habían llamado del Consejo de Adopción de Menores de la Generalitat Valenciana para decirles que no podíamos entrar en la bolsa de bebés de 0 a 2 años. ¿El motivo? que los solicitantes nos llevamos más de 5 años.  Ni siquiera los equipos de valoración eran conocedores de esto. 

Sea como fuere, partimos ahora de 0. Nos han incluído en las listas el día 24.01.19. ¿Se vencerá el certificado de idoneidad? ¿Conoceremos algún día a quien hay al otro lado?

Fecha solicitud: 10.12.2010
Fecha idoneidad: 24.01.2019

El tiempo sigue desenredando. Nosotros, sin embargo, decidimos dejar de esperar. 

sábado, 28 de julio de 2018

10 años desenredando o 10 años, 8 meses y 2 días

Dicen los expertos que el animal con el periodo de gestación más largo es el tiburón anguila que puede gestar hasta 3.5 años. Yo diría que el periodo de "gestación" más largo es el de los padres adoptantes. En nuestro caso, hoy hace 10 años que el expediente se registró en China (supuestamente, claro, porque tampoco es que lo sepas a ciencia cierta). Sin embargo, también celebramos que hace 10 años, 8 meses y 2 días desde que presentamos la solicitud. ¡Que levante la mano el adoptante que me lea y que haya esperado más tiempo de todos!

 
Y han pasado muchas cosas desde entonces. Veo que la última vez que escribí en el blog fue precisamente hace 1 año. Ya no leemos blogs, ya no esperamos como esperábamos antes. Y uno nunca sabe si algún día tendrá un fin. Ni siquiera aquellos que siguen las listas de asignación son capaces de dar una fecha exacta de cómo van las asignaciones. Parece que siguen en febrero-marzo de 2017 y de ahí hasta llegar a julio de 2008, pues falta mucho. Más teniendo en cuenta que ya apenas se producen asignaciones. 

Hace apenas 4 días que terminamos la valoración de adopción nacional de forma positiva. Si todo va conforme a lo previsto (el expediente se extravió) estaremos en las listas en septiembre u octubre y, a partir de ahí, pues hasta tres años más de espera. Este expediente de nacional lleva vivo menos tiempo... exactamente 7 años y 7 meses. 

Sin duda alguna... los adoptantes somos los animales con el tiempo más largo de gestación :)

viernes, 28 de julio de 2017

9 años


Cuando empiezas un trámite de adopción nunca sabes qué va a ocurrir en el camino. Tampoco sabes cuánto vas a entrenar tu paciencia ni cuántos cambios vas a enfrentar durante la espera. En un momento indeterminado miras atrás y te das cuenta de que han pasado 9 años desde que supuestamente nuestro expediente de adopción llegó a China. 9 años. Y es entonces cuando tomas consciencia de  que este embarazo burocrático puede durar otros 9 años más porque no tienes ni la menor idea de qué ocurrirá,  ni de si realmente algún día viajarás a la otra parte del mundo a encontrarte con tu hij@ o si todo esto quedará para siempre en el recuerdo como una eterna etapa de  espera. 

Empiezas tu trámite de adopción con 29 años y a punto de cumplir los 40 te planteas si seguir esperando tiene algún sentido. También te das cuenta de que hace un tiempo que dejaste de sentir que esperabas. No tengo ni la más remota idea de la última fecha de corte de expedientes. No sigo ninguna lista de correo y sólo pervivo en un grupo de whattsap de adoptantes de 2008 en el que ya somos como una familia. Soy la única del grupo que sigue esperando. Hace ya mucho tiempo que dejé  de formarme en paternidad y decidí volcarme en otros muchos proyectos. 

A veces me pregunto si dejar de esperar fue un mecanismo de defensa o sencillamente lucidez. O quizás un poco de ambos. 

¿Llegará el día? ¿Recibiremos algún día esa llamada que tantas veces imaginé? ¿Me desmayaré al teléfono como siempre visualicé? ¿Habrá alguien real al otro lado del hilo rojo? ¿Seré madre antes de los 50? ¿De los 45? ¿Tendré ganas de serlo si llega el momento? 

Tengo muchas preguntas. ¿Tiene todo esto, 9 años después, sentido? ¿Conocéis a alguien que haya esperado o esperó tanto tiempo? ¿Y tuvo final feliz? En estos momentos no conozco a nadie que llegue tanto tiempo esperando. Quizás ellos tuvieron más sensatez que yo. 

9 años menos que esperar. 9 años más cerca. 28 de julio de 2017. 


jueves, 29 de septiembre de 2016

Niños perdidos

Durante unos días he estado escuchando en la radio comentarios sobre lo humano que es Rafa Nadal porque ha detenido un partido debido a una niña perdida entre el público. Y la verdad es que a pesar de no haber visto el vídeo, era consciente de que tenía un bonito final. 

Y, mientras imaginaba las imágenes del momento, recordaba mi tiempo gestionando una unidad de niños perdidos en un parque temático. Durante varios años, UNA ÚNICA VEZ unos padres, llorando desconsolados, abrazaron a su hija al reencontrarse. El resto de momentos, y fueron muchísimos niños, fueron realmente desconcertantes: nunca sabía si vendría un tortazo, un cachete en cualquier parte del cuerpo, una tirada de pelo o un empujón. A veces los niños se perdían, algunos sin llorar, otros llorando... y yo, mientras tanto, sólo me preguntaba qué ocurriría cuando sus padres llegaran. 

Me ha encantado la noticia sencillamente porque me ha llevado a unos recuerdos que ya había almacenado en algún lugar dentro de mi. He vuelto a pensar como tantas veces antaño qué es lo que hace que unos padres agredan a sus hijos y otros les abracen. Antaño pensé que era sencillamente, frustración. Hoy, sin embargo, pienso que es ego. Perder a un menor implica que el adulto no está pendiente del pequeño. Imagino que la frustración y el ego, unidos, hacen que los reencuentros, en lugar de ser bellos, sean agresivos. 

Precioso momento de encuentro. Mamá e hija felices de reencontrarse. Gracias, Rafa Nadal, por ser consciente de la importancia del momento. 


jueves, 28 de julio de 2016

8 años de espera

Hoy, 28 de julio, hace 8 años que nuestro expediente de adopción se registró en China. Por aquel entonces no imaginábamos que la espera sería taaaaan larga. Si en lugar de decidirnos por presentar el expediente de adopción nos hubiéramos decidido por un embarazo,  hoy tendríamos un hijo de 7 años.  Este destino caprichoso,  que no deja nada al azar, está esperando a que hagamos un aprendizaje que todavía no hemos hecho. Algún día entenderemos por qué debimos esperar tanto. El hilo rojo sigue enredado... y nosotros al otro lado desenredando. 8 años menos que esperar. 8 años más cerca.

lunes, 28 de septiembre de 2015

¿Cuándo dejamos de ser niños?


Me encanta este vídeo y hoy es un buen día para compartirlo. 7 años y 2 meses menos.