Hoy me he levantado y he encendido el ordenador antes de meterme en la ducha para revisar unos correos. Nunca imaginé que este hecho, algo que no suelo hacer nunca, me fuera a hacer llorar como una tonta esta mañana.
Siempre aprovecho rápidamente para ver las actualizaciones de los amigos bloggeros y al leer en mi barra lateral ESPERÁNDOTE, SEGUNDA PARTE, no he podido resistirme. Y ahí estaba mi tocaya, que ayer era su santo (igual que el mío y que sepas que eres la única persona que se ha acordado) haciéndome uno de los mejores regalos que nunca me han hecho. Y, sin duda, el mejor regalo para celebrar el día de mi santo (Con tu permiso, tocaya, copio y pego una foto de tu princesa)
Escuchar a Aina contar ESPERÁNDOTE ha sido... uffffff, emocionante, realmente conmovedor. Y, a pesar de que son las 7 de la mañana, ¡estoy llorando como una tonta! No lo he podido evitar.
Muchísimas gracias, tocaya. Creo que nunca nadie que no haya pasado por esto puede entender este hilo que también nos une a las familias adoptantes. ¿Cómo puede ser que, sin habernos visto nunca, consigamos estos lazos de unión tan fuertes? ¿Cómo puede ser que sin haber visto nunca a Nür no deje de pensar en cómo está? ¿Cómo puede ser que prepare un regalo para ellos y no pueda dejar de emocionarme al hacerlo? Todo esto no me ha ocurrido con anterioridad.
Tengo un amigo que siempre me dice: ¡es que es todo tan "emocional" en la adopción! Y es que, el que no lo ha vivido nunca... ¡no sabe lo que es!
Ufffffff, ha sido el mejor despertar del día ue podía tener. Muchas gracias, tocaya. Un abrazo fuerte, fuerte y unos petonets muy fuertes para Aina.












