jueves, 11 de junio de 2009

Las cuatro estaciones de la adopción

Estos días se ha creado mucha polémica ante el rechazo de una asignación de un "niño" "mayor". De un "niño" porque se esperaba "niña" y de un "mayor" de menos de 6 años porque se esperaba un "menor". ¿Es mayor un niño de 6 años?
Estos días estoy un tanto desconectada. Estoy cursando unos estudios sobre asesoramiento en materia de adopciones y tengo que hacer los exámenes antes del día 20. Estoy aprendiendo muchas cosas... pero quizás una de las que más me ha llamado la atención es que los niños "mayores" se asignan siempre a familias "mayores", que están mucho menos "preparadas" psicológicamente para afrontar las "dificultades" de una "adopción más especial". Y pongo todo entre comillas porque siempre hay casos y casos... pero ahí está la estadística: el mayor número de fracasos en adopción se da en familias con una media de edad superior a los 45 años y con unos menores que superan los 5 años. ¿Falta de preparación de los padres? ¿Deberíamos repasar si realmente la edad del CI se debe adaptar la edad biológica? Estos días, entre legislación sobre adopción, modelos de familia y psicología... pues la verdad estoy un poco pensativa.

El otro día, un compañero listero, dejaba unas preciosas palabras sobre la adopción de "un menor diferente al esperado". Merece la pena leerlas. Con tu permiso, Rafa, copio tus palabras:

Más allá de los niños que añoran y más allá de los padres que esperan y desean, está el “invierno de la adopción”.

“La primavera”, sería como… eso que todos vivimos en cuanto pensamos en un “proyecto” como este, el de la adopción de niñas y niños: Todo es de color hermoso; todo se hace posible y todo tiene luz por muy largo y retorcido que nos digan que será algún túnel que nos encontremos en el camino. La luz dura más que la oscuridad, como en la primavera, dentro de estos corazones adoptantes.
Luego llega “el verano”:Es esa etapa en la que empiezas a tener periodos insoportables de “calor”… Pero no hay “ducha de refrescante ternura” que no pueda con ello, o un heladito puntual de vainilla y carantoñas.
Te hidratas de afectos (tu pareja, los amigos, la familia, el vecino que te anima… las Listas de adopción que te cuentan esto o aquello…) y tiras para adelante. ¡Que venga!

También pasas tu “otoño” Son esos ratos, en los que se “caen los papeles” como se caen las hojas de los árboles: Te caducó, la idoneidad; te caducó el certificado de no se qué… te falta la huella del digito gordo del pie que olvidaste poner y que nadie te dijo que…blablabla.

No hay noche que por una “caída de hoja” o por una “inoportuna corriente” en forma de frío traspié en el camino, no sientas la necesidad de ponerte una rebeca.

Pero lo peor… Lo peor es el “invierno de la adopción”. Y el peor “invierno de la adopción”, llega, cuando lo que te llega en tu vida, ni es, ni se parece, ni por asomo, a lo que tu habías pensado que sería tu sueño “en primavera”.

“El invierno de la adopción”, a veces, se hace muy largo cuando los niños “son mayores”. Cuando tienen pensamientos propios, y tú, no sabes cómo construir pensamientos nuevos, positivos…

Cuando el problema…, cuando el “frío invernal” de ese corazón asustado, roto, con la justita autoestima, no deja tan solo la forma que deja el pis sobre las sábanas como “grave problema” (¡ojala solo fuera eso!), sino que además, trae consigo el aprender un idioma, adaptarse a una escuela, adaptarse a unas normas, a unas comidas, a una conducta, a un tira y afloja, a otros niños, a los hijos de tus amigos… a un desaprender lo mal aprendido para volver a aprender lo que mejor conviene. No pegar, no romper, no mentir, confiar… no gritar o agredir, no autolesionarse…

Es duro ese “invierno” ¿eh? que nadie se crea que…

Eso si: Cuando llega el deshielo… No hay corazones más grandes que los que han pasado ese “invierno”. Corazones grandes y felices; muy felices. O sea que.. no hay nada como "el invierno".

3 comentarios:

Nür dijo...

Qué bonitas palabras las de tu amigo Rafa...
Creo que tu post de hoy no me lo voy a quitar de la cabeza demasiado rápido...Es como para tirarse un par de días pensando.
Un abrazo,
Nür

Laura dijo...

Preciosas palabras las de Rafa y cuanta sabiduria.
Yo llevo mucho tiempo pensando en todo esto de la adopción y lo que gira con ella...
Al estilo de que a las parejas mayores se le asignan niños "mayores", está el hecho de que a veces a monoparentales no las aceptan a no ser que acepten necesidades especiales, no etan preparadas por adoptar un niño normal pero si para uno especial? y como así tantas y tantas cosas incongruentes.
Esperemos que por duro durisimo que sea el invierno, el deshielo sea maravilloso.
Laura.

Victòria dijo...

Ya tenemos más en común! Estoy apuntito de empezar un curso...