jueves, 9 de junio de 2011

Sentimientos

Hay días en los que, por algo que desconozco, tengo el corazón en vilo. No sabría explicar muy bien por qué. Estoy nerviosa, sin más. Algo me recorre el estómago, algo me hace sentir emocionada, nerviosa, inquieta, feliz, triste, pensativa...

Tengo la sensación de que algo grande se acerca, o pequeño, o quizás desconocido… y eso hace que mi piel se erice más de lo normal o que me queden menos uñas. Esta semana he recibido dos grandes noticias. Desde 2008 formo parte de un grupo al que pertenecemos varias mamis adoptantes con fecha en diferentes meses de ese año e incluso a la espera en diferentes países. Somos varias y todas son ya madres a excepción de las que decidimos que China sería el país que vería nacer a nuestros hijos. Sólo 3 personas seguimos a la espera. Y curiosamente, esta misma semana, las otras 2 personas pendientes de asignación, a la espera en China,  han recibido buenas noticias sobre sus caminos, ambas derivadas ya hacia un hilo verde; una de ellas, ha recibido la asignación y la otra, está en camino pero muy próxima y estoy muy segura de que en breve nos enseñará la foto de su retoño.

A veces tengo la sensación de que siento por mi piel lo que sienten otras personas, que mi corazón late nervioso o estresado en ocasiones por lo que en ese momento está sintiendo alguien a quien quiero.

Ahora ya sólo falto yo. Mi camino es cada día más tortuoso y más lento. Tengo una preciosa REIDONEIDAD que no sé a dónde llevar o a dónde dirigir. A veces me pregunto qué me espera para que mi hilo se haya enredado tantísimo. Las cosas no siempre son como uno las espera. A veces son… INCLUSO MEJORES. ¿Dónde estarás, mi tesoro? ¿Por qué tanto enredo? ¿Por qué tanta espera?

Semana de nervios. Semana de sensaciones. Semana de…

6 comentarios:

Susana dijo...

De manera muy particular, yo tengo anotados en un calendario todos esos "presentimientos", al igual que sueños que ha tenido mi madre en los que aparecíamo con niños, o sensaciones "especiales". La última, ayer, a las 16:35, de camino a casa, mi mirada de repende giró a la izquierda, mi corazón latió de manera descontrolada, y una fuerza me impulsaba a que girara con el coche hacia el hogar provincial, a tan sólo 900 metro de mi casa, con la sensación que mi hij@ estaría paseando con una cuidadora y podría verl@, aunque no reconocerlo. Y sólo puedo decirte, compañera de viaje, que algo ha pasado. Que esos presentimientos y sensaciones son reales. Que algo le ha pasado a "nuestro hilo rojo" y nosotras lo hemos notado, estoy absolutamente convencida.

Ester dijo...

Silvia, está maternidad esmuy complicada...cuando estamos felices porque hemos dado un gran paso a los dias algo lo tuerce y volvermos hacia atrás...dice que lo bueno se hace de esperar...pues a tí te debe tocar algo maravilloso, ya verás...y es duro lo sé...yo no llevo tanto tiempo esperando y me muero por dentro al pernsar lo que me falta...

Mucho ánimo...
Ester

jinghai dijo...

esos nervios son señales de que algo se mueve,te estan avisando que estes alerta,que hay alguien que te espera,yo lo he vivido y estoy convencida que asi es.Son las patadas del alma.

asun dijo...

Lo que está claro es que cuando tengamos a nuestr@s peques entenderemos el porqué de tanta espera...porque tenían que ser ellos o ellas,y no otros.Merecerá la pena todo,ya veras....un abrazo

Uge dijo...

Silvia, llegar va a llegar, piensa y decide por si tienes que reconducir tus decisiones.
Un saludo de tu amiga de corazón.
Uge

Arizana dijo...

Silvia, cariño, Dios te oiga, a tí y a nosotros!!! Yo también sé lo que es pasar los nervios con otras, llorar con una amiga al teléfono que te cuenta que por fin ya es madre, alegrarse porque nuestras compañeras se reúnen con sus hijos, enfadarse con alguien que hace daño a nuestras ciberamigas o a nuestros cibersobrinos... Ahora me toca (de nuevo) mirar el buzón. Tener la sensación eterna de estar siempre esperando. Pero sé que el final de mi hilo se va acercando. Y SÉ QUE AL FINAL DE TU HILO TAMBIÉN HAY UN NIÑO SUJETANDO FUERTE.
Gracias por ser como eres.
Ari