viernes, 22 de octubre de 2010

Esperándote

Nunca imaginé que podríamos ver cómo ESPERÁNDOTE se nos escapaba de las manos. Nunca imaginé que este cuento llegara a manos de tantísimos niños y tantísimas familias en todo el territorio nacional e internacional. Ya quedan muy poquitas unidades. Si todavía no tienes tu cuento y te gustaría tenerlo en tu colección, escríbenos pronto a info@adopcionencuento.es y llévate uno de los últimos ejemplares.

Ahora ponemos en marcha un segundo proyecto.  Realmente este segundo proyecto surgió con el primero, pero sólo podíamos asumir el coste de uno así que decidimos lanzar ESPERÁNDOTE. En este nuevo cuento intentamos responder a una pregunta que se hacen muchos niños adoptados. Ojalá la próxima semana podamos contar algo más. Ojalá este segundo proyecto vea la luz antes de Navidad.

martes, 28 de septiembre de 2010

Cumplemes

En ocasiones el hilo se tensa
En ocasiones se enreda más de lo previsto
En ocasiones se hacen unos terribles nudos
En ocasiones el hilo cambia de color
Pero siempre, siempre... UNE

Estamos de CUMPLEMES.
1 mes menos... estés donde estés


jueves, 23 de septiembre de 2010

Corazón sano o enfermo

Hoy he llegado a la conclusión de que las personas tenemos el corazón sano o enfermo. ¿Cómo está el tuyo?

Luqman quiso enseñar a su hijo la vida. Compró un burro y le dijo : “Salgamos al camino y haz lo que yo te diga”. Cuando fueron a llegar al primer pueblo, Luqman le dijo al muchacho: “Baja del burro, que yo permaneceré en él. Tu camina a mi lado y averigua después qué dicen los lugareños, una vez hayamos entrado”

Una vez dejado atrás la primera aldea, el muchacho dijo a su padre: “las gentes dicen que eres un padre cruel por llevar a tu hijo a pié mientras tú vas montado”

Prosiguieron camino, y al divisar la siguiente aldea, Luqman paró la montura y se apeó, dejando al muchacho sobre el asno, y empezó a caminar a la par del mismo, recomendando , una vez más a su hijo, que averiguara qué decían los lugareños. Tras atravesar la aldea, el muchacho dijo a su padre: “las gentes dicen que vaya hijo descortés, que monta el burro mientras su padre se fatiga andando”.

Anduvieron un buen rato más , hasta que delante de ellos apareció de nuevo un grupo de alquerías. Esta vez Luqman, no hizo descender al muchacho y de esta guisa, montados los dos sobre el animal llegaron al villorrio, y tras dar de beber al animal, y el muchacho averiguar lo que decía las gentes, partieron de nuevo .
“Padre, los del pueblo decían que éramos malas personas, inmisericordes, pues ambos dos montábamos al pobre animal, fatigándole en exceso”

Por último divisaron, antes de que cayese el día , un nuevo pueblito, y el padre hizo descender al hijo del burro, y así mismo él, entraron en la villa a pié con el animal cogido del ronzal.

“Qué dicen las gentes hijo?” le preguntó el maestro a su pupilo, tras dejar a sus espaldas el lugar. “Padre mío y maestro. Las personas decían que éramos idiotas por ir caminando sin montar el burro.”

El asno, el muchacho y Luqman, se perdieron en el horizonte mientras dejaban atrás estas páginas de un cuento, real como la vida misma.

miércoles, 15 de septiembre de 2010

El futuro

Pasamos la vida preocupándonos por el futuro, planeándolo, intentando predecirlo. Pensando que saber cómo será amortiguará el golpe. Pero el futuro cambia constantemente. El futuro es el hogar de nuestros miedos y de nuestras esperanzas. Solo algo es seguro, y es que cuando por fin se revela, nunca es como lo imaginábamos. Anatomía de Grey

martes, 7 de septiembre de 2010

Galletas

Una chica estaba en la sala de embarque de un aeropuerto. Mientras esperaba la salida de su vuelo, compró un paquete de galletas, el periódico y se fue a sentar a un rincón tranquilo para leerlo. Un señor se sentó a su lado y abrió su libro. Entre ellos estaba el paquete de galletas. La chica cogió una galleta y entonces el señor también tomó otra. Ella se quedó sorprendida, pero no le dijo nada. Cuando ella acabó su galleta y cogió otra, él tomó otra de nuevo, y así sucesivamente.

La chica estaba indignada, no se lo podía creer, ¡vaya caradura! ,¡era su paquete de galletas! ¡cómo se atrevía aquel señor, de una forma tan desvergonzada, a cogerle SUS galletas!. Cuando sólo quedaba una galleta, el señor la partió y cogió una de las mitades. ¡Era el colmo!. Estaba tan enfadada que se levantó bruscamente y se fue a otra parte de la sala porque estaba a punto de montar una escena.

Cuando entró en su avión y se sentó, al buscar en el bolso su móvil para apagarlo descubrió su paquete de galletas, ¡cerrado y sin abrir!... ¡Qué vergüenza!, fue entonces cuando se dio cuenta de que era ella quién había estado comiendo del paquete de galletas de aquél señor. ¡Qué metedura de pata!, ¡qué equivocación!. Además del bochorno, se dio cuenta de que aquella persona le había dejado a ella comer sus galletas sin enfadarse, ni alterarse, y que incluso le había dejado la última mitad. Pero ya no le podía dar ninguna explicación ni pedirle disculpas.

¿Cuántas veces sacamos conclusiones precipitadas?

viernes, 27 de agosto de 2010

La magia de ser adoptante

La vida no se mide por las veces que respiras, sino por las veces que te quedas sin respiración. Así dice aproximadamente pero mucho mejor sonante una frase inglesa que adoro. Y eso es precisamente lo que me acaba de pasar. 

Llegaba a casa tras una jornada de trabajo, cansada, con sed, con hambre, con mucho calor... pero con las fuerzas suficientes como para abrir el buzón. Muchas cartas pero al revisarlas una hace que me pase precisamente eso, ¡que me quede sin respiración!

Y es que no hay nada como ser adoptante para que esto te pase más veces de las que esperas o de las que imaginas. Era una carta de mi querida amiga Bea y familia, desde Etiopía, con un mensaje precioso. Y como una imagen vale más que mil palabras, aquí tenéis la muestra: 


Y entonces, con los pelos de punta y todavía emocionada, he mirado atrás y me he dado cuenta de que desde el día en que empezamos este largo y tortuoso camino han sido muchísimos esos momentos en los que me he quedado sin respiración. Y hoy, porque todavía me tiemblan un poco las manos emocionadas, voy a recordar unos cuantos: 

El primer regalo que recibimos en este camino, además de miles de amigos cibernéticos, fue un precioso cuento nada más recibir la idoneidad, que llegaba de mano de unos amigos adoptantes. Sólo la familias adoptantes saben lo que significa para nosotros conseguir un certificado de idoneidad y saber que tu camino hacia la maternidad ES POSIBLE.


Poco después, de mano de una gran amiga, llegaban unos pequeños detalles conmovedores: unas pequeñas perchitas y un mordedor. 


En un aniversario de boda, cuando nadie recuerda qué día te casaste más que tú, otros amigos de andaduras nos regalaron este detallito: 



Pocas son las personas cercanas que se acuerdan que llevas embarazada mucho tiempo, pero haberlos, los hay. Una compañera de viaje se marchó a Nueva York y no olvidó que de China vendrá algún día nuestro hijo y nos trajo este precioso detalle: 



Y cómo no... tía y abuela también tuvieron su momento de recuerdos. La futura tía nos unió rápidamente a nuestro pequeñ@ con un precioso hilo rojo y la abuela, al ver la mariquita, no pudo resistirse con un pijama: 


En Navidad... sus tías adoptantes cibernéticas también se acuerdan de nuestro embarazo y durante dos Navidades seguidas nos enviaron estos detalles: 


¡Pero no todos los regalos son materiales ni mucho menos! Aquí van otros tantos que también me dejaron SIN RESPIRACIÓN: 

La primera felicitación de Navidad de Valeria, emocionante. 

Las fotos de los pequeños de todas las razas y de diferentes puntos de la geografía leyendo ESPERÁNDOTE. No sabéis las veces que he imaginado el día que pueda leerlo a nuestro hij@. 

El momento en que mi vida se cruzó con Maria José Lacomba, ilustradora de mis palabras en ESPERÁNDOTE. El hilo rojo existe (y el verde, y el de chocolate...)

El día de mi santo mi tocaya Silvia puso la sonrisa a mi día regalándome un precioso vídeo de su hija
contando ESPERÁNDOTE; sus palabras, sus gestos, la emoción de su voz.

Ese momento en que un adulto adoptado, mi querida Iolanda, lee ESPERÁNDOTE y sus ojos se llenan de lágrimas.

Ese día en el que, de camino a casa, en el coche, suena el móvil y una gran amiga te llama para que escuches como su sobrina, venida de China, tararea una canción. Todavía se me ponen los pelos de punta al recordarla. 

¿Y qué me decís de los deseos tan preciosos que llegan a nuestros buzones para crear la que algún día será la colcha que arrope los sueños de nuestros pequeños o no tan pequeños? ¡Sí, sí! ¡Los retalitos para la colcha de los deseos!

Han sido MUCHOS, MUCHÍSIMOS esos momentos en los que me habéis dejado sin respiración. Muchas gracias a todos los que habéis hecho posible que la emoción, aún en esta larga espera, siga llenando mi vida.

PD. Y hoy me pregunto; si el camino elegido para mi maternidad hubiera sido el biológico... ¿hubiera encontrado todo esto en mi camino? Yo creo que no. 

viernes, 13 de agosto de 2010

Y va de sueños

Ay diosssss, un sueño y una gran pesadilla he tenido esta noche. ¿Por dónde empiezo?

El primero ha sido bueno. Hace un tiempo soñé que a mi querida amiga Beatriz la asignaban. ¡Y lo soñé exactamente el día en que emparejaron su solicitud de adopción con su hija! Hoy se ha vuelto a repetir el sueño. Esta vez me encontraba en un restaurante con unas amigas adoptantes de 2008 con las que comparto un grupo de yahoo. Estábamos charlando porque únicamente las mamis que esperamos en China seguimos esperando... porque el resto ya han sido mamás (menos una que está a la espera de juicio). Junto a nosotros se sentó una pareja a la que en su día consideré grandes amigos (personas extremadamente especiales para mí durante mis primeras andaduras en la adopción). Ellos nos miraban y nosotras seguíamos hablando. De momento se levantaron de la mesa, se acercaron a mí y me dijeron: "Queríamos compartir contigo que nos han asignado de nacional. Es un niño, tiene menos de un año y le hemos visto hoy". Me dijeron hasta el nombre, pero no lo recuerdo. Creo que empezaba por C o K, pero no estoy segura. Yo me puse a llorar de alegría por ellos y las lágrimas se contagiaron por la mesa. Ojalá mi sueño se haga realidad y PRONTO esa familia puedan ver cumplidos su camino a la paternidad.

Me desperté y al ratito me volví a dormir para sumergirme en una pesadilla totalmente nazi. Estábamos de boda y salí para tomar un poco el aire. Cuando intenté volver a entrar todo el interior del recinto estaba calcinado. Sólo había humo y calor... No quedaba nadie vivo. Uffff, me desperté del sofocón.

Vaya nochecita. Al menos en la primera parte las lágrimas fueron de alegría.