viernes, 24 de agosto de 2012

¡Ay madre! ¡No lo había imaginado todo!

He imaginado millones de veces en estos años (4 desde fecha de registro, casi 5 desde que solicitamos la adopción, 8 desde que buceo en este mundo adoptante) en cómo serán muchas partes del proceso. He imaginado y sé que el día que reciba la llamada en la que me diga que soy madre ME DESMAYARÉ. Sí, sí, así será. Y así lo he imaginado durante muchos años. La gran mayoría de las veces imagino que soy yo quien recibe la llamada y me desmayo. De hecho, hace poco tiempo supe que no seré la primera ni la última a la que le ocurre. Pocas veces he imaginado que es mi marido quien recibe la llamada y luego me llama a mi ¡o incluso olvida llamarme para contármelo! Esto también lo he imaginado. Le he repetido millones de veces las cosas que tiene que preguntar si es él quien recibe la llamada pero como muero por ser yo quien la reciba, he tomado la decisión de no poner su teléfono como contacto, jajaja. Él se enfada y me dice que le van a llamar a él y que no importa que no ponga su teléfono porque lo conseguirán de algún lugar. No lo sé… pero yo por si las moscas, quito la ocasión.

He imaginado también millones de veces cómo será el camino hasta llegar a la Consellería donde le veremos por primera vez. Me pregunto quién nos acompañará en ese momento, si sabré conducir o lo olvidaré por instantes. He pensado muchísimas veces cómo será el momento en que vea la foto de nuestr@ hij@ por primera vez después de tantos y tantos años de espera. También me he preguntado mil veces si seremos capaces de inmortalizar cada segundo de ese día; si lloverá, si hará sol, si encontraremos el parking más cercano. He imaginado todos y cada uno de esos momentos.

He imaginado también cómo será tener esa foto entre mis manos, temblososas o no. Me he preguntado mil veces si las lágrimas me impedirán ver esa carita con nitidez o, como en la última boda en la que me pidieron que leyera un texto, los ojos se me empañarán y no seré capaz de ver lo que tengo a escasos centrímetros de mi y que llevo tantísimos años esperando.

He imaginado mil veces quién será las primeras personas a las que llame. Tengo pensado que como no seré capaz de escribir un mensaje ni de marcar un teléfono, grabaré en mi móvil los números de esas personas importantes para que sólo sea necesario presionar el 1, el 2 o el 3. Les avisaré (a algunos ya les he avisado) de que si cogen el teléfono, soy yo, no me entienden y no dejo de llorar, habrá llegado el gran momento. He imaginado millones de veces cómo será preparar ese viaje, quién pondrá el cerebro por mi cuando al mío le falte algo de oxígeno por las emociones.

He imaginado cómo será el momento del encuentro; cuántas y cuántas veces acudiré al baño más cercano histérica. He imaginado cómo será el instante en el que le tenga en mis brazos por primera vez. Y aquí debo confesar que he deseado y deseo tanto ese momento que estoy segura de que mi hij@ sentirá rechazo hacia mi. Lo sé. Al igual que sé que me desmayaré el día que me llamen con la gran noticia (si es que me llaman a mi, claro está).

Pero hay algo que nunca había imaginado hasta ayer, día en el que llegaron las asignaciones hasta el día 21 de septiembre de 2006 y fue asignada una gran compañera de viajes. Ayer, por primera vez en estos 4 años desde fecha de registro, casi 5 desde que solicitamos la adopción, 8 desde que buceo en este mundo adoptante… pensé en cómo me enteraría de que nuestra fecha había sido asignada antes de la llamada de Consellería que llegará mucho después. ¿Cómo será ese día? ¿Me llamará alguien y me lo contará? ¿Me desmayaré por primera vez? ¿Estaré pegada al ordenador y no dormiré durante días hasta que vea el 28 de julio de 2008 asignado? ¿Quién me informará? ¿Cómo lo sabré? ¡Socorro! ¡Esto nunca antes lo había pensado!

Y yo que pensaba que ya lo había imaginado todo durante tantos y tantos años… ¿me contáis cómo os enterásteis? ¿Y qué sentisteis? ¿Fue como lo habíais imaginado tantas veces? Porque digo yo que no seré la única loca que piensa estas cosas, ¿no?

Muchísimas felicidades a todas las familias asignadas y, especialmente, a vosotros, Blanca.

miércoles, 22 de agosto de 2012

¿Casada no? Pues soltera

¿Que la Dirección General de Bienestar Social no acepta nuestra solicitud como matrimonio hasta que esté incrito en el Registro Civil Central? ¿Y que tarda un año? ¿Y que da igual todo lo que presentemos?

Pues no pasa nada... tramito como soltera. Si no estoy casada... estoy soltera, ¿no? Me parece muy triste que me valoren con una gran mentira siendo conscientes de ella. Esta BURROCRACIA es terrible.

Empezamos de 0 otra vez... retomo de nuevo el expediente original de diciembre de 2010. Ahora iremos juntos pero separados... otra vez a Costa de Marfil.

Documento enviado... a la espera de que en septiembre... todo pueda cambiar de nuevo.

martes, 21 de agosto de 2012

La fuerza invisible

El otro día fue el cumple de papá y, entre otras cosas, le regalé un taller de coaching positivo en el que nos enseñaron, a nosotros y a algunas personas muy queridas, "las claves de la felicidad".

Es sorprendente cómo en ocasiones encuentras señales por todas partes. Dicen que "lo que el corazón quiere ver, los ojos se lo muestran" y debo confesar que este vídeo, proyectado durante el taller, hizo que me saltaran las lágrimas.

Son muchas las personas que en los últimos meses me preguntan por qué no tiramos la toalla. Otras nos dicen que "en nuestro lugar" habrían dejado de luchar hace tiempo. Sin embargo, en todo este camino de lucha, curvas y obstáculos hacia la maternidad sólo una única vez me planteé la retirada pero el destino nos colocó delante unas personas que nos empujaron en ese momento hacia la continuidad.

¿Y por qué tanta lucha? ¿Y por qué no retirarse? ¿Y por qué seguir aguantando, peleando con la Administración y con todos los obstáculos? Pues porque hay una fuerza superior dentro de nosotros, una especie de luz, fe, visión, deseo, poder... que nos dice que llegaremos al final. Algo que siendo no visible ni tangible nos dice que a pesar de los obstáculos y las circunstancias... algún día conoceremos a nuestro hij@.

Y en este video, proyectado el otro día en el taller, se visualiza perfectamente eso que siento pero que no soy capaz de tocar ni ver. Esa fuerza que empuja al niño a hacer lo que hace sin ser consciente de que era imposible.

Porque en ocasiones... LA PASIÓN hace que el universo entero conspire para que las cosas ocurran. No es la primera vez que vivimos un milagro en este camino.

Espero que os guste. No tiene nada que ver con la adopción pero yo lo vi claro... era mi camino hacia la materniad; truncado de golpe, con mil obstáculos. Y, entre lágrimas contenidas de emoción...  yo, al menos... me sentí como el niño.







jueves, 9 de agosto de 2012

Desconectando


Muchos años de espera acumulados sin saber cierto el final. Mucha angustia y rabia contenida. Mucha incertidumbre. Demasiado tiempo dedicado a la adopción.

Hay momentos en los que hay que tomar decisiones como ésta. Nos desconectamos.

martes, 7 de agosto de 2012

El libro de familia

Antes de nada quiero daros las gracias por vuestras palabras (tanto las que me habéis dejado en el blog como las que me habéis enviado a mi correo particular). 

Os comento el por qué de la complejidad del caso para conseguir el libro de familia. El año pasado nos casamos en Las Vegas. Allí puedes casarte de forma legal (un matrimonio válido en cualquier parte del mundo) o casarte únicamente en una capilla pero sin realizar ningún trámite más. Nosotros nos casamos primero en el juzgado (increíble que los juzgados de Las Vegas están 24 horas abiertos) y al día siguiente tuvimos nuestra divertidísima boda con Elvis.

A la vuelta, para legalizar la boda en España, tienes que hacer una serie de papeleos; solicitar la copia de tu certificado de matrimonio, enviarlo a apostillar y luego hacer la traducción jurada. Los americanos trabajan super rápido y en menos de 1 mes tienes toda la documentación en casa.

El registro civil de nuestra localidad nos informó de que tardaríamos únicamente un mes en tener el registro del matrimonio realizado en el Registro Civil Central. Empezamos los trámites nada más solicitárnoslo los servicios sociales para la adopción. Nos encontramos con una serie de peculiaridades como que mi marido seguía casado (error judicial que tuvimos que subsanar y por el que recomiendo a todos los divorciados que pidan un certificado de matrimonio para no encontrarse con sorpresas de última hora). Tras subsanar "la peculiaridad" resulta que llamo al Registro Civil Central para preguntar cuánto tiempo se tarda y nos confirman que tardarán mínimo un año. No hay ningún modo de acelerar el proceso.

El Registro Civil nos realizó una copia testificada de la documentación y me indicó que esta documentación es como el documento provisional que te hacen en la universidad indicando que eres licenciado a la espera de recibir el título que tarda unos años. Pues bien... a los servicios sociales no les vale. Dicen que debe estar inscrito el matrimonio y que no les vale la solicitud. 

Opciones... Podríamos casarnos ahora otra vez, pero perderíamos la antigüedad y, además... no queremos hacerlo porque para el expediente de China nos piden 5 años de antigüedad y no queremos perder este tiempo que ya llevamos a las espaldas. Ayer los Servicios Sociales nos comentaron que China tardará más 8 años desde ahora por lo que no veían loco que nos casáramos de nuevo aquí para que el trámite fuera más rápido. Lo hemos valorado... y no queremos arriesgarnos.

Así que... si no nos aceptan casados a la espera de registro... tendrán que aceptarme soltera, ¿no? Digo yo... Si en septiembre no se resuelve la única puerta abierta en estos momentos para que nos acepten esta documentación provisional a la espera de inscripción, solicitaré de nuevo el cambio de Etiopia como matrimonio a Costa de Marfil como monoparental.
 
Nos toca esperar hasta septiembre, con la espinita en el corazón y el dolor en el estómago... pero no hay más opción. En diciembre hará 2 años que este expediente está paralizado. Triste... muy triste... pero es el camino que nos ha tocado.
 
Si el Registro nos hubiera dicho que tardaba un año en lugar de un mes el matrimonio ya estaría inscrito, si China no exigiera 5 años para segundos matrimonios nos casaríamos rápidamente, si hubiera elegido otro país hace 5 años ya sería madre... Obstáculos, trabas... y un camino complicadísimo para llegar al final. No sé si llegaremos... pero aprender en el camino... ¡mucho!

lunes, 6 de agosto de 2012

Más trabas

Hoy me levanté con ganas de llorar e imaginé que sería sencillamente del sueño. No he descansado bien. Ahora, sin embargo, creo que se trataba de una previsión de lo que hoy tocaría saber.

Hace unos días me preguntaba el por qué de tanta traba en un post anterior. Hoy me reconfirman que no seremos valorados hasta que tengamos el libro de familia. Este trámite tardará mínimo un año.

Así que retomar un expediente de diciembre 2010 que fue imposible llevar a término (porque 15 días después de presentarlo estalló una guerra civil en Costa de Marfil) costará 3 años. Una vez que tuviéramos el libro de familia nos valoraría, luego tendríamos el ci , luego se enviaría la documentación al país elegido... Sumemos... 2 años y 8 meses que está paralizado el expediente, más 1 año mínimo para tener el registro de la boda, más otros 6-8 meses para tener el ci (siendo positivos en plazos y resolución), más 3-4 años de expediente en el país = 9-10 años.

Curioso. Llegar a China nos costará 10 años (si finalmente conseguimos llegar). Retomar el otro expediente también costará 10 años.

Triste noticia para empezar la semana. Quizás sea el momento de DESCONECTAR. Dicen que todo ocurre por algo así que tenemos que encontrar el motivo. Quizás la maternidad no es precisamente el destino.

jueves, 2 de agosto de 2012

El Encuentro

Dentro de 15 min nuestra familia del corazón tendrá un miembro más. Dentro de apenas 15 minutos serán una familia más completa. Estrán tranquilos, serenos. Han dormido y han desayunado juntos esta mañana por última vez siendo uno menos.

Me he imaginado tantas y tantas veces cómo será el encuentro con mi hij@ que se me eriza la piel sencillamente imaginando cómo será el encuentro que tendrá lugar en menos de 15 minutos.

Yo todavía no sé de dónde llegará nuestro hijo. Todavía no sé qué encuentro se producirá primero. Todavía no sé en qué país estaremos ni cuándo se producirá. Sé que mínimo sumaremos otros 4 años a los que ya llevamos a las espaldas. Tenemos otros 4 años para seguir imaginando cómo será.

Me encantaría grabarlo todo. Me encantaría encontrar la forma de inmortalizar el olor, el sonido, las emociones. ¿Se pueden inmortalizar las emociones? ¿Se puede parar el corazón durante un instante sin desmayarse?

Tantas y tantas veces he imaginado este momento... que me pregunto dónde será, cuándo será... y si llegaremos sin antes abandonar el camino (o que nos saquen de él).

Felicidades queridos amigos... en 10 min seréis 4 para siempre.